Mi momento "renflexión" ha comenzado hoy mientras estaba en el anden de Paseo de Gracia esperando que llegara mi tren de las 18:29h. El anden estaba abarrotado de gente y entonces ha sucedido uno de esos momentos en los que la mirada se pierde...fija en un punto... en este caso, mirando una de las muchas piedras que hay en las vías. Pensaba en la cantidad de gente que va a trabajar a Barcelona y son de fuera de la ciudad. La verdad es que somos fáciles de distinguir, sobre todo las mujeres porque llevamos nuestro bolso y luego una bolsa con el tupper vacío de la comida del mediodía. En ese momento alguien se ha puesto delante de mí y me ha apartado de la vista mi punto de "renflexión"... la piedra.
Estando en el andén me he parado a observar a las personas que pasaban ante mí: caras de cansancio después de la jornada de trabajo, caras de impaciencia por llegar a su destino, caras felices después de un día de compras, caras pensativas... Evidentemente no soy la única que tiene momentos para "renflexionar"
El tren llega y las personas que tenían cara de impacientes creo que incluso serían capaces de matar por entrar los primeros al vagón y conseguir sentarse, y si no lo consiguen son los que están detrás de ti, en la cola para subir al tren dándote empujones para que subas al vagón.
Las personas que tenían caras de cansancio aprovechan para echarse un mini sueño antes de llegar a casa. Las caras felices con sus compras recién hechas aprovechan el trayecto para repasar, una vez más, todo lo que han comprado y de paso lo ve todo el vagón. Y siempre aparece la típica frase entre amigas: Ah!!! no recordaba que había comprado esto. Os sorprendería lo que puede llegar a pagar una "pija" de Sitges por un vestido estampado de Leopardo... Y no es que haya puesto la oreja para enterarme, es que les encanta pregonarlo.
Las personas que teníamos caras de pensativas, continuamos nuestros pensamientos una vez nos hemos acomodado.
A lo largo de nuestra vida conocemos muchos trenes: los que paran en todas las estaciones, los que paran en algunas de las estaciones de nuestro recorrido, los que están en la vía muerta y los que finalizan el recorrido en tu estación de destino.
¿Somos las personas como los trenes? ¿Habéis conocido a alguien que pare en todas las estaciones? ¿Habéis conocido a alguien que pare sólo en algunas de las estaciones? ¿Alguien que esté en la vía muerta? ¿Alguien que sea tu "última parada"?
Se que se ha hecho infinidad de veces, comparar a las personas con los trenes... Yo podría definir mi entorno sólo hablando de los trenes que os he mencionado.
¿Y vosotros? ¿Seríais capaces de hacerlo?
Me gusta mucho tu reflexión , creo que es cierto , las personas somos como trenes... A veces pasamos por estaciones que nos son totalmente desaperdibidas, ni siquiera nos damos cuenta quien embarca o desembarca... Sin embargo el cualquier momento puedes darte cuenta de algún detalle que haga esa estación muy significante , aúnque sea por minutos. horas y días ... Otras veces te gustaría bajar y sabes que no debes , que no puedes...
ResponderEliminarPero quizás lo más importante sea el no estar de continuo en un andén viendo pasar los trenes... Si no formar parte de ese tren !!